Cuatro comediantes experimentados se esfuerzan por destacar a pesar de un guion predecible, logrando evitar situaciones incómodas y demostrando que todavía tienen mucho que ofrecer.
La cinematografía es impresionante, logrando una atmósfera envolvente. El reparto ofrece interpretaciones que van desde la confusión hasta la rabia, una mezcla típica en las obras de King que añade profundidad al horror.
Los dos primeros capítulos son confusos y demasiado llenos de explicaciones, lo que hace que la recompensa dramática se sienta decepcionante al llegar.