Es una idea que parece dudosa, pero que logra desarrollarse maravillosamente, sobre todo porque el escenógrafo Ron Shelton tiene un control muy estricto de los absurdos y la dinámica de las pequeñas ciudades americanas.
La sencillez y el idealismo de 'The Color of Paradise' la convierten en una opción cautivadora para quienes buscan algo fresco. La ausencia de personajes malvados en la trama añade un encanto especial a la historia.
Un impresionante thriller que deja una huella. Se trata de una de las obras más inquietantes y cautivadoras en la trayectoria de Chabrol y, por ende, también de Clouzot.
Es una película que parece destinada a un público específico, con un tono sereno y sutil. Sin embargo, logra integrarse de manera excepcional con esos gustos.
No es especialmente graciosa ni innovadora, pero cuenta con la actuación de grandes profesionales, una dirección ágil y impresionantes escenarios de Francia.
El talento presente en esta producción se siente desperdiciado. Diseñada como un medio para resaltar a Madonna, resulta ser un completo desastre. Esta cinta no hace justicia a su estrella, lo que constituye un gran error para un vehículo cinematográfico.
No merece ninguno de los talentos que se le conceden, ni la amable dirección de Reinar, ni las ocasionales notas de elegancia en las interpretaciones de Hudson, Marceau y David Paymer.
No alcanza a convertirse en una obra maestra, sin embargo, se destaca positivamente al compararse con varias de las películas que intentan provocar sensaciones intensas.