La trama romántica se desarrolla de manera efectiva. Sin embargo, los aspectos de thriller presentan ciertas inseguridades, ya que el recurso del suspense resulta bastante evidente.
El reparto sobresaliente, la dirección de Lee Garmes y un guión tenso y brillante, aunque poco original, de Phil Yordan y Dashiell Hammett, contribuyen a crear un clímax que, aunque predecible, resulta ser impactante y memorable.
Chispea de tensión juguetona y es todo un derroche de amabilidad. Aunque el argumento no presenta sorpresas y sigue una fórmula clásica, los creadores y el elenco disfrutan del proceso, y su alegría es realmente contagiosa.
Una película muy entretenida y visualmente impresionante, que a veces logra sacudirte y deleitarte. Escena tras escena, es como un desfile cirquense de maravillas vivientes.
Una de las obras maestras del cine es sin duda la tragicomedia de 1939 de Jean Renoir, 'Las reglas del juego', que se considera uno de los grandes milagros de la historia del séptimo arte.