Shyamalan crea y sostiene una atmósfera espectral que combina la tensión con la desesperación. A diferencia de la mayoría de las películas, 'The Sixth Sense' se vuelve más impactante a medida que transcurre.
Se intentó producir una película que abordara temas serios y provocara reflexión. Sin embargo, a pesar de sus buenas intenciones, no logra cumplir con lo que se propuso.
Cusack debería haber sido un personaje más presente en la película, pero el guión lo aleja sin justificación, lo cual es un desacierto. Este es solo uno de los muchos errores que presenta la trama.
Carece de originalidad. Las interacciones entre personajes, los cambios en la trama e incluso las escenas de acción resultan predecibles y faltas de creatividad.
Tiene una trama sólida que asume giros sorprendentes y satisfactorios, y nunca hay un momento aburrido. Este es el tipo de película que, una vez que comienzas a verla, tienes que terminarla solo para ver cómo acaba.
Su interpretación de la política carece de profundidad y su comedia resulta torpe. Como toda sátira, busca la exageración, pero se enfoca en los aspectos erróneos.