Washington ofrece no sólo una de las mejores interpretaciones del año, sino una de las mejores interpretaciones auto-dirigidas de la historia del cine.
El atractivo de 'The Finest Hours' puede que no sea la intriga, pero sí es la ejecución. Lo que ocurre es importnte, pero es más importante cómo ocurre y a quién le ocurre
No cumple a nivel artístico. Es interminable. preciosista, poco convincente y poco reveladora. Es una divinización que repite las mismas escenas una y otra vez.
Es fácil admirarla y apreciar la originalidad de su concepto, la habilidad de los actores y la inteligencia como director de Keith Gordon. Pero adorarla requiere un acto de voluntad.
Es una película que te enfadará. Está diseñada para hacer que te indignes y no hace nada para suavizar el golpe (...) 'Detroit' es dura, pero vale la pena, cada minuto de ella.
'Love & Mercy' acierta en lo que la mayoría de las películas se equivocan: el gran artista no está atormentado creando arte. Esto es, a menudo, su alegría y su descanso. El tormento está en todo lo demás.
Divertida, definitivamente divertida. Pero debajo del humor hay una visión tan sórdida, desesperada y completamente desesperanzada que hace que 'No Country for Old Men' casi parezca alegre
Nunca despega, pero nunca se derrumba. A ratos, se vuelve frustrante; por ejemplo, persiguiendo pistas durante media hora que no llevan a ninguna parte.
Construye gradualmente su camino, con discreta inteligencia y aparente convicción, hasta que no hay vuelta atrás. Una hora dentro y ya estamos en ese submarino.