El gran talento de Laurie Anderson consiste en lograr cambios de ánimo imprevistos en un parpadeo, los cuales rompen con el sentimentalismo, así como con la seriedad o tristeza al evitar ser predecibles y no dar tregua en los hipnóticos 75 minutos que dura el filme.
Un filme oportuno y un espectáculo frenético de una riqueza visual extraordinaria que no da tregua al espectador pero va mucho más allá del entretenimiento frívolo y de la idea cursi de “poner en alto la cultura mexicana”, para ofrecer una obra rica, compleja y personal.
Es un ejercicio estilístico ambicioso, un intento de ruptura que no niega sus múltiples herencias fílmicas y alcanza al final un barroquismo espeluznante, abigarrado y grotesco.
'Blow the Man Down' es una muestra contundente de la vibrante filmografía femenina que progresa por diversos caminos, estableciendo su propio lenguaje e iconografía como un poderoso tsunami.
Al presentar estas comunidades con valores antagónicos, Lanthimos explora y desmonta los lenguajes no verbales de la atracción y el amor, las señales sutiles, los gestos, los códigos silenciosos y pone en evidencia lo inadecuadas que son las palabras.
Este episodio fragmentado y confuso indica que la serie ha alcanzado un estado de letargo del que, a diferencia de Ashley, es poco probable que se recupere.
Es un poco desalentador, pero también refleja la mentalidad actual, donde nos interesa más el poder de las instituciones culturales y la obsesión por acumular, que las aportaciones estéticas de uno de los artistas más grandes de la historia.
Las actuaciones y el guión son notables, pero lo que debería provocar tensión y compasión simplemente funciona como el andamiaje de una obra en construcción.
'Mujercitas' representa la lucha femenina en el siglo XIX. Es un poderoso reflejo de la experiencia femenina y la búsqueda de identidad en una sociedad dominada por hombres.
El trabajo de cámara es elocuente y emocional, reflejando la rigidez de la vida de la protagonista a través de planos fijos y composiciones plásticas sólidas. Los elegantes encuadres en sus encuentros aportan ritmo e intensidad al relato.
Hadzihalilovic no se limita a ser una estilista talentosa; su enfoque en la narrativa está lleno de misterios y secretos, reflejando su compromiso tanto con el aspecto visual como con el entorno que crea.
El filme destaca de forma excepcional al desvelar su atractivo, su capacidad de seducción y la singular forma en que experimentó su sexualidad, aceptándola sin ostentación.