Sarah Paulson ofrece una actuación inquietante que genera angustia en este thriller psicológico ambientado en la década de 1930, aunque su desempeño se ve afectado por una narrativa que carece de coherencia.
Aunque genera algunas risas, 'Get Away' no logra encajar perfectamente en el género de terror ni en el de comedia. Sin embargo, logra mantener al espectador intrigado sobre lo que sucederá después.
La película aborda el tema del Covid sin que este sea su eje central, pero resalta de manera efectiva la importancia de nuestra creciente dependencia de la tecnología y cómo la pandemia ha acelerado este proceso.
El producto final resulta impresionante en aspectos visuales y sonoros, pero en términos de narrativa y temática no logra cumplir con las expectativas.