En momentos clave, evoca a las primeras entregas de Harry Potter. Creas o no en la magia, esta podría ser una de las pocas producciones de Netflix que logran encender el espíritu navideño.
Una comedia ligera que toma prestados los elementos de un combate real de WWE y le da un giro enfocado a los niños. Karas logra equilibrar el tono cómico de la película con un argumento muy humano.
La película carece de los detalles imborrables y el sentimiento auténtico necesarios para fijarla en la mente a largo plazo. De hecho, poco después de terminarla, ya resulta lejana.
Drift, un paciente estudio de personajes ambientado en una escarpada isla griega, resulta ser un fascinante escaparate del talento de la actriz Cynthia Erivo.
'Girls State' es entrañable, pero también deja al espectador con la sensación de que, para ser un filme sobre mujeres jóvenes deseosas de enfrentarse a los retos del mundo, el documental podría abordar algunos más.
En su debut como director de largometrajes, Niasari muestra una notable habilidad para manejar el ritmo y el humor, inspirándose en sus propias vivencias.
El estilo visual nostálgico, caracterizado por cortes repetidos y efectos espejados, aporta un atractivo estético a la narrativa de Jo. Sin embargo, 'Baby Ruby' carece de la emoción necesaria, dejando mucho que desear.
'Elevation' no destaca por presentar innovaciones en su forma o narrativa, ya que no aporta nada novedoso; lo que realmente resalta son las emociones y la mentalidad que logra transmitir.
Cuando las peripecias de Kate y Jack se transforman en enseñanzas sobre el amor y la valentía, la película pierde un poco de frescura. Sin embargo, eso no impide que conserve su esencia entrañable.
Una historia canina genérica. Es complicado lograr una naturalidad convincente y resulta difícil distinguir a Clifford de los detalles de programación que lo animan.
Estar atrapado con este grupo peculiar podría volver loco a cualquiera en un abrir y cerrar de ojos. Entre todos los errores de la película, dejar de lado a Scrat es algo que no se puede perdonar.
En esta solemne adaptación de la novela surrealista de Juan Rulfo, los vivos rezan por la salvación y los muertos murmuran arrepentimientos, pero la realización es extrañamente ortodoxa.
Consistentemente intrigante y ocasionalmente hilarante, la película no representa el sexo en sí. En cambio, los personajes comen alimentos que se convierten en objetos de excitación, lujuria y placer.
El villano masculino representa el patriarcado, y las mujeres enfrentan una lucha constante por su supervivencia. No es necesario que se nos recuerde esto de manera constante.