Desde que Mark Wahlberg temblaba de miedo por una planta amenazadora en 'The Happening', ninguna otra película había intentado provocar terror con tal improbable objeto amenazante.
Es innegable que la premisa es inteligente, pero la película no logra desarrollar nada atractivo a partir de ella. Resulta complicado sentir empatía por el destino de Witt y sus amigos.
La poesía punzante de la prosa de Lowry cobra vida gracias a la estupenda actuación de Finney, con sus exquisitas descripciones, su bravuconería ebria y su elegancia teatral.
Tan encantadora como divertida, 'Home On The Range' comparte muchas de las virtudes que se suelen asociar a los clásicos de la animación de Warner Bros.
Incluso en sus mejores momentos, sus diálogos de 'noir' bordean el filo de la autoparodia y 'City Heat' demasiado a menudo cruza la fina línea en separar la cursilería de lo chispeante.