El impresionante debut directoral de Neil Marshall tiene todos los ingredientes para convertirse en un clásico de culto. Tiene muchas cosas para recomendarla más allá de su fusión de géneros.
Como drama atmosférico, falla en su ejecución, sin embargo, ofrece momentos esporádicos de pura maravilla cinematográfica que resultan irresistibles para quienes buscan una evasión ligera.
Encuentra el equilibrio entre el espectáculo delirante y la introspección atormentada gracias en parte a Downey, un gran actor que también es un gran animador.
Presenta un talento formidable en todos los frentes. 'The Chase' se revela como un revoltijo inesperadamente tedioso, aunque logra acumular un poder engañoso.
Un drama que no se queda en los clichés típicos ni en los conflictos familiares poco creíbles, sino que los aborda como una bendición que enriquece la narrativa.
Es notable la manera en que logra replicar el estilo visual de Alfred Hitchcock, superando incluso los esfuerzos de 'Psycho' de Gus Van Sant en cuanto a su impacto.
Las películas de ciencia ficción ambiciosa suelen envejecer de dos maneras: como el buen vino o como la ensalada de pollo dejada al sol. En este sentido, la historia ha sido generosa con 'Gattaca'.
Quizás lo más destacado es que respeta el trabajo original. En ciertos momentos, se compara con las obras más sobresalientes de Weegee al presentar una representación cruda y sin sentimentalismos de Nueva York, mostrando su lado más oscuro.