Los enfrentamientos entre humanos y monstruos son intensos y vibrantes, logrando que el espectador sienta el verdadero terror que se presenta en cada escena.
Si las emociones no te impactan y las conversaciones no evocan momentos significativos de relaciones previas, al menos la ambición detrás de ellas te atrapa.
No cabe duda de que esta entrega de 'Welcome to the Blumhouse' se destaca como una de las más notables de la serie y se posiciona entre las películas más sobresalientes de Blumhouse en tiempos recientes.
Con numerosas opciones creativas, es una de esas películas en las que se puede ver la motivación que tiene por transmitir el espíritu navideño y por querer dar un buen espectáculo.
Todo parece carecer de creatividad. Es muy molesto que los cortos se superpongan tanto en su temática y estética sin ofrecer ningún tipo de significado.
Toca demasiadas teclas convencionales. Tarik Saleh desarrolla la narración de forma lenta—demasiado lenta—y la historia es incapaz de ser relevante más allá de su final.
'The Calling' es una película que resulta entretenida, pero también ofrece un discurso moralista, a pesar de que este se presenta a través de un personaje tan simpático como Avi.
Las cuestiones y las preocupaciones que saca a la luz impiden que sea aburrida, aunque el lenguaje cinematográfico que usa para comunicarlas es irregular.
Esta película se destaca porque, si bien explora materiales de archivo para elaborar un agudo videoensayo, no se presenta como una teoría conspirativa.
Encantadora y ambiciosa, Thompson destaca en un papel que resalta su energía vibrante. Aunque la trama se desacelera en ciertos momentos, logra captar la atención del espectador, aunque podría haber mejorado en el desarrollo de un conflicto clave entre los personajes.
En este debut, Mark O'Brien demuestra un notable control emocional al crear suspense de manera sutil, utilizando diálogos y actuaciones tranquilas que revelan la vulnerabilidad de los personajes, dejando que las lágrimas fluyan libremente.
La película aborda elementos que ya hemos experimentado en el género de terror, careciendo de originalidad. Tanto sus emociones como sus conceptos se perciben como vacíos y sin profundidad.