El triunfo de 'Sex Education' ha sido hacer atractivo el didactismo. Hay pocas series que han logrado transmitir un mensaje pedagógico con tanta brillantez.
Se queda entre dos aguas. Demasiado sosa para excitar los impulsos violentos de la generación 'Line of Duty', pero insuficientemente ágil o juguetona para conmover a los aficionados a Christie.
El resultado depende en gran medida de expresiones de dolor, flashbacks distorsionados y clichés del drama policial, lo que dificulta la entrega justa de esta historia.
Vinculada en lo temático al éxito de 'Girl in the Picture', es un proyecto más elegante e introspectivo. La única pena es que responde a las preguntas fáciles pero ni siquiera plantea las difíciles.
La dinámica y los personajes de la corte están bien retratados. Smith ofrece una actuación audaz y satisfactoria como un individuo inquietante con una intensa sed de sangre.
'Presumed Innocent' resulta poco emocionante. Tanto el guion como las actuaciones parecen carecer de profundidad, dejando la impresión de que simplemente se están realizando sin un verdadero compromiso.