El tono general de la película, a pesar de la seriedad del tema, nunca cae en la depresión: es sorprendentemente ligera y llena de energía, y sigue adelante pase lo que pase, como su trío de protagonistas.
A pesar de que la acción tiene lugar al filo de los siglos XIX y XX, es increíblemente actual, ofreciendo una poderosa reflexión sobre los caminos del autodescubrimiento en un mundo hostil.
La película de Vecchiali es una obra maestra que presenta intrigantes subtemas que parecen resonar con la época, tanto en su contexto original como en la actualidad.
Carrie Coon representa a una femme fatale optimista, siendo su química con Whigham evidente. Ambos actores parecen disfrutar de sus roles y de la conexión que comparten en la pantalla.
Reijn tiene como objetivo presentar el sexo de forma gráfica no con intenciones de asustar o provocar, sino para integrarlo como una parte natural y casi cotidiana de la vida.
Las referencias en 'Restore Point' no agobian, ya que la película presenta una narrativa propia con ideas interesantes, aunque no sean completamente novedosas.
La película transmite una intensa sensación de vacío en la existencia y en la muerte, lo que lleva a que hasta las situaciones más cómicas se sientan impregnadas de una profunda reflexión.
Es complicado desprenderse de la impresión de que esta película, que se proyectará en cines en 2024, podría haber sido lanzada hace diez, veinte o incluso treinta años.