Una auténtica maravilla. Tan dulce y aguda como la mermelada, 'Paddington 2' debería prescribirse como antídoto para quienes se sienten agobiados por la locura del mundo moderno.
Aquí Pixar baja el ritmo y le falta esa comedia sofisticada que esperamos de ellos. Pero si la comparas con los trabajos de otros estudios, es un éxito.
Algunas buenas carcajadas, pero unos personajes débilmente dibujados dan lugar a una película de la que disfrutas en el momento, pero de la que luego te olvidas rápidamente.
A pesar de algunos baches narrativos iniciales, es difícil imaginar qué más se puede pedir a una película con este binomio. Marvel ha vuelto a recuperar su magia.
T trata en todo momento de ser poco convencional y cuenta con un gran protagonista en Pegg. Sin embargo, carece de un objetivo definido o una razón clara de lo que realmente desea ser.
Gracias a los sutiles guiños al mundo de Harry Potter, esta secuela logra transmitir un innegable encanto y una sensación de familiaridad. No obstante, parece que intenta abarcar más de lo que realmente puede manejar.
Es complicado de digerir, pero la perseverancia vale la pena. Si 'Frank' nos hizo prestar atención a Abrahamson, esta película reafirma su gran habilidad.
La serie en la que 'Sugar' finalmente se transforma es única, peculiar y posee un gran potencial. Resulta curioso que necesite seis episodios para desvelarse.
Es un tipo de terror muy disfrutable, lleno de sustos que provocan risas, pero que te despide con algunas preguntas inteligentes a las que dar vueltas.
A pesar de algunos defectos, la película resalta por su creatividad, las interrogantes que plantea sobre la naturaleza humana y su vulnerabilidad, así como una destacada actuación de Seydoux.
La película de Gibney presenta un sólido contraargumento a quienes piensan que la historia de 'The Sopranos' ya ha sido exhaustivamente explorada. Ofrece una profunda crónica que resalta la relevancia de la mejor serie de todos los tiempos.