Un Othello diferente y único, que resulta sorprendentemente contemporáneo. Sin perder su esencia, logra transmitir una auténtica atmósfera cinematográfica, llena de frescura y autenticidad.
Una obra bienhumorada e inteligente que explora nuevamente los aspectos fundamentales de la existencia humana. Elena Anaya brilla con una actuación impresionante.
Maravilla visual que retrata la tristeza de la inmigración. Ruizpalacios logra crear una obra fascinante y vibrante, destacando un magnífico uso del blanco y negro. Una experiencia deslumbrante que invita a ser contemplada.
La película está llena de dinamismo, música y una atmósfera cargada de excesos como el alcohol y las drogas, todo capturado con un ritmo vertiginoso. La violencia, aunque constante y variada, se presenta de manera equilibrada.
Es una narración intensa y conmovedora que refleja la realidad cotidiana. La historia, a la vez dura y cautivadora, destaca la vida de una persona entre muchas, realzando la magnífica actuación de Greta Fernández.
Hay secuencias de gran tensión interna, pero a pesar de su capacidad para entretener y lo que parece querer reivindicar, sus intenciones no se presentan de manera clara.
«Jaulas» es una película que irradia luminosidad y musicalidad, ofreciendo instantes de alegría y humor. Combina momentos inspirados en Lorca con toques naturalistas, creando una experiencia fresca y evocadora.
La narración aprovecha hábilmente elementos narrativos arriesgados y logra sostener una intriga constante e imprevisible, fusionando de manera sorprendente la tensión del thriller con matices de compasión y melancolía.
Interesante filme policíaco francés que juega con los códigos tradicionales del género. No es un "polar" frío, sino que presenta una energía intensa, con una dirección nerviosa y llena de tensión.
[Touzani] demuestra un excepcional talento para contar historias, manejando con maestría una trama rica, personal y profundamente humana. Cada elemento está cuidadosamente elaborado, reflejando tanto su inteligencia como su sensibilidad.
Tim Roth aporta un aire intrigante a una historia que, lamentablemente, parece destinada a arruinar tu jornada, culminando en un final que resulta inconexo y absurdo.
Una respetuosa y emocionante mirada al centro del universo de la locura. Mantiene a rajatabla y a pesar del título una de las mejores leyes del documental: la realidad no está manoseada.
Documental con un embotellado perfecto y un gusto excepcional en la imagen. Presenta todo de manera sencilla, lo que invita a encargar de inmediato un par de cajas de ese maravilloso y saludable producto.
Una ingeniosa fábula futurista que ofrece múltiples ideas y sugerencias. Aunque quizás demasiadas, la acción es entretenida y visualmente atractiva. Es un disfrute para la vista y también invita a una reflexión profunda.
La historia es impactante sin que el director la aderece con un exceso de efectos explosivos relacionados con torturas y humillaciones; se enfoca en resaltar el buen carácter y la humanidad del preso.
El director se arriesga a mostrar un personaje que genera antipatía: un déspota egocéntrico y manipulador. Aún así, logra rescatar su película de la intrascendencia y da una nueva vida a sus personajes, evitando que caigan en el horror.