La película está llena de virtudes y cuenta con interpretaciones que son tanto conmovedoras como divertidas. La actuación de Pilar López de Ayala se destaca de manera inolvidable.
La representación del entorno familiar de Elisa Zulueta es excepcional. Junto a un retrato social de los años cincuenta, ofrece una perspectiva de un feminismo blanco disfrazado de comedia.
Una historia atractiva que se disfruta visualmente, con una ambientación cuidada y actuaciones conmovedoras de Mario Casas, Michelle Jenner y Zoe Bonafonte. La intriga, tanto temporal como emocional, se siente profundamente.
El director se arriesga a mostrar un personaje que genera antipatía: un déspota egocéntrico y manipulador. Aún así, logra rescatar su película de la intrascendencia y da una nueva vida a sus personajes, evitando que caigan en el horror.
Un Othello diferente y único, que resulta sorprendentemente contemporáneo. Sin perder su esencia, logra transmitir una auténtica atmósfera cinematográfica, llena de frescura y autenticidad.
La historia presenta una sordidez intensa y difícil de tolerar. Está creada con una mezcla de pasión y valentía, abordando de manera inquietante un tema tan fundamental como la maternidad.
Maravilla visual que retrata la tristeza de la inmigración. Ruizpalacios logra crear una obra fascinante y vibrante, destacando un magnífico uso del blanco y negro. Una experiencia deslumbrante que invita a ser contemplada.
Lo más sensato es disfrutar de la actuación de dos grandes actores como Luis Tosar y Luis Zahera. Se trata de una película alegre y juguetona, que invita a reflexionar sobre preguntas triviales sin respuestas claras.
Carrey se gana el sueldo, mientras que los guionistas parecen deslizándose torpemente. Aun así, es difícil no reírse con el humor ácido que presenta Carrey.
El director aporta un toque fresco a una historia convencional y logra que la química entre Noriega y Jenner mantenga el interés, logrando sobrellevar ciertos aspectos excesivamente pretenciosos de su estilo.
Los temas que aborda la trama se manejan con gran ligereza, haciendo que la experiencia sea justo lo que se busca o se teme. Intentar buscar algo más que diversión sería como querer ser vegetariano en un asador.
El desarrollo está cuidadosamente diseñado, siguiendo una fórmula clásica del cine que resulta muy efectiva. Sin embargo, su éxito radica en el carisma de los personajes y el notable talento de los actores.
Cualquier tentación moralista al respecto, Colomo la espanta mediante su manejo de la ligereza y con la precisa elección de los actores. Es un director listo que siempre mira al espectador.
Lo más destacado de esta película es la química entre los protagonistas, así como ciertos regates y momentos cómicos que logran que te sumerjas en la historia.
La película presenta tanto aspectos positivos como negativos. Entre los aspectos positivos, destaca la química entre la pareja protagonista. Sin embargo, se siente lenta en la primera mitad al centrarse en las partes menos interesantes de la historia.