Una oportunidad de pasar dos horas más con unos personajes que nos gustan, haciendo variaciones de las cosas que hicieron que nos gustaran la primera vez. La nueva visita, en este caso, vale la pena.
¿Estamos ante el ocaso del universo Spider-Man de Sony? Con producciones como esta, es posible. La verdad es que mis impresiones son tan negativas que ni siquiera consideré quedarme a esperar una escena después de los créditos.
Scarlett Johansson aporta una fuerza interna notable al icónico personaje de la luchadora. La película incluye varias secuencias de combate que logran que la audiencia sienta que cada instante de la experiencia cinematográfica ha valido la pena.
Está muy bien hecha, pero hubiera necesitado más de la personalidad de Zhao para ser maravillosa. Un entretenimiento fluido y en ocasiones, deslumbrante.
Cada vez que la violencia se desata, es increíblemente gratificante. Es entretenido y Mangold demuestra un gran talento para presentar estas escenas de manera efectiva.
El documental aborda el cierre de la presidencia de Trump, pero se siente más como un reciclaje que como una reflexión seria sobre los acontecimientos.
Nicolas Winding Refn presenta una película de terror barroca y surrealista, ambientada en el extravagante universo de la moda en Los Ángeles. Aunque mantiene el interés, ofrece menos de lo que se podría esperar.
Dougherty desempeña su papel de manera efectiva en un filme que presenta emocionantes y satisfactorios enfrentamientos entre gigantes. Sin embargo, cada instante de gran intensidad va acompañado de otro en el que la emoción parece desvanecerse.
Dejando a un lado el título, esta lenta y torpe película ómnibus parece más un programa de televisión que una película. No da mucho miedo, y no hay mucho contraste entre los episodios.