El enfoque personal y anecdótico de la directora ilumina la pandemia desde sus comienzos. No se presenta como el documental definitivo sobre el COVID-19, sino que su estilo es oblicuo y exploratorio, manteniéndose receptiva a la realidad actual.
Lo más lamentable de esta imitación de Eastwood es su violencia extrema y la incapacidad de Seagal de experimentar heridas, dudas o dolor. No hay un momento en el que deba enfrentarse a retos para superar a sus adversarios.
Jason Sudeikis interpreta a un personaje implacable en un thriller que se siente excesivamente complejo para resultar verosímil. La trama está repleta de giros sorprendentes que resultan difíciles de aceptar.
Carece de importancia, tanto en su atmósfera como en su contexto social. Se presenta como un thriller urbano sobre narcotráfico que, aunque es visualmente atractivo, se siente cerrado y no logra profundizar en sus temas.
Ashton Kutcher y Cameron Diaz transmiten una intensa animosidad entre ellos. Sin embargo, la película comienza a decaer cuando adopta un tono más conciliador.
Una comedia que no satisface el deseo de ver más producciones pasajeras de Netflix. Sin embargo, genera curiosidad por el próximo proyecto de Lauren Lapkus.
La dirección de Fincher es indudablemente buena, sin embargo, podría parecer que la presentación de 'The Killer' ofrece más complejidad y sorpresas de lo que realmente contiene.
Es un Woody Allen más ligero y exitoso. Este thriller satírico y juguetón no se toma demasiado en serio, lo que contribuye a su encantadora improvisación.
La historia de 'Absolute Power' carece de credibilidad, y su guion llamativo pero deficiente refleja la falta de sensibilidad que se percibe en toda la película.
La película no logra definir si quiere ser seductora, cautelosa, dramática o encantadora, y al final no logra cumplir con ninguna de estas expectativas.