La película no logra definir si quiere ser seductora, cautelosa, dramática o encantadora, y al final no logra cumplir con ninguna de estas expectativas.
Es un filme que se deja ver, y hay momentos en los que parece que estás frente a algo superior. Sin embargo, los diálogos evidencian la falta de originalidad en el guion.
Jason Sudeikis interpreta a un personaje implacable en un thriller que se siente excesivamente complejo para resultar verosímil. La trama está repleta de giros sorprendentes que resultan difíciles de aceptar.
Es un poco un clon en sí misma, pero tiene una magnífica persecución de helicópteros, algo parecido a un guion y una interpretación sotto voce de Robert Duvall. Para la carrera de Arnold, al menos, no representa el final.
Si durante la proyección de la película participaras en un torneo de bebida donde cada vez que alguien menciona 'Robert the Bruce' todos deben beber un trago, al final no quedaría ningún asistente sobrio.
Es demasiado gruñona para ser divertida y demasiado ridícula para ser creíble. Una comedia que te conecta con un mundo tan antiguo que por momentos parece un artefacto de la prehistoria.
No es un buen drama, sino efectiva propaganda. Presenta un caso anti-aborto que es absolutista y extremo, tergiversando algunos hechos dentro de una narrativa conspiranoica.
'Dungeons & Dragons: Honor Among Thieves' será un gran éxito, porque sabe cómo explotar nuestra nostalgia, no sólo por un juego, sino por toda la cultura fantástica que contribuyó a desarrollar.