No tiene el corazón característico de las películas de Pixar, pero cuenta con el humor ingenioso propio de DreamWorks. Presenta una abundancia de chistes visuales y de doble sentido, acompañado de una paleta de colores vibrante y radiante, y una historia tan breve como los personajes que la protagonizan.
Si hay un problema con 'Norm y los invencibles' es que se vuelve tediosa. Los chistes resultan anticuados y ni Norm ni los invencibles logran provocar risa; más bien, parecen inocentes o tontos.
El Principito, la película, tiene mucha emoción, Osborne supo cómo trasladar la pureza de la historia y de los personajes aunque haya tenido que abreviar.
Como drama, 'Everest' resulta extenso. Y en su faceta de película de aventuras, carece de la espectacularidad necesaria. No se puede considerar un híbrido, ya que cuenta con momentos que provocan cierta emoción y, justo antes del final, se vuelve realmente conmovedor.
Maléfica tiene una trama bien construida, no se limita a ser una colección de escenas sin sentido y, sobre todo, presenta un personaje central cautivador, interpretado magistralmente por Angelina Jolie.
Visionario, Cuarón no se expresa desde un púlpito ni impone una línea directa. Como director, sabe entretener y al mismo tiempo permite la reflexión. Al igual que Kubrick y Spielberg, Cuarón destaca por su capacidad única en estos tiempos.
Monsters University resulta entretenida y presenta una mayor cantidad de gags físicos en comparación con la película original. Si bien es una propuesta sólida, no logra sorprender.
El filme de Baz Luhrmann aborda la clásica historia de amor, aunque su desarrollo es limitado. Sin embargo, DiCaprio y Mulligan logran destacarse gracias a su gran presencia.
Sí vale el filme como espectáculo, que además es en 3D, por lo que la catarata de vuelos, mazazos y pies grandes están a la orden del día. En síntesis, que si lo que busca es entretenimiento, aquí lo hay.