Como toda feel good movie, tiene sus clisés. La directora cae en algunos, pero afortunadamente no en todos, dejando espacio para esa sonrisa que el espectador espera poder dibujar en su rostro cuando las luces del cine se apaguen.
Si bien es cierto que estas comedias a menudo no exploran en profundidad las distintas tramas, Marshall logra rescatarlas de esa superficialidad con gran esfuerzo.
Menos desconcertante de lo que suele presentar el director de 'Melancolía', 'The Kingdom Exodus' ofrece un toque de humor, algo de absurdo y una paleta de colores impactante. Es una obra que definitivamente merece ser vista en su totalidad.
El desarrollo de la película no cumple con las expectativas, pero en medio de tantas irreverencias logra generar algunas sonrisas. No deja de ser una rareza, al igual que muchas otras que presenta este film, que se siente bastante diferente a lo que normalmente se estrena en el ámbito comercial.
La comedia dirigida por Santiago Requejo presenta un buen manejo del timing y varias alusiones a la tecnología, aunque hay algunas escenas que están mejor logradas que otras.
La película es algo sanguinaria y se aproxima más a la obra original. Álvarez construye su narrativa de manera gradual, creando capas que añaden tensión. De este modo, logra mantener al público en vilo y, al momento de ofrecer sustos, se enfoca en hacerlos efectivos en lugar de simplemente espectaculares.
La expresividad de los ojos de la actriz de Gambito de dama comunica el odio de manera efectiva. Las escenas de acción son sorprendentes, pero en algunas partes se percibe demasiado el uso de animación digital.
Es una realización, un despliegue visual, una manera de utilizar la cámara poco habitual. Claro que a la película le hubiera venido bárbaro contar con un guion más sólido.
Besson regresó al cine de acción con una narrativa modesta que no parece contar con los elementos necesarios para destacar en la competencia en Venecia.
Un moderno musical medieval en dos actos, pero que Dumont logra conservar en un ámbito cinematográfico gracias a un preciosismo visual que ofrece un respiro al espectador entre cada una de sus irreverentes coreografías.
Russell Crowe no logra un juego perfecto en su segunda película como director. Parece haber demasiados elementos en esta entrega que dificultan el desarrollo de la trama.
La trama, aunque sencilla, logra mantener una tensión constante. La confrontación entre Liam Neeson y Ed Harris agrega un nivel de profundidad al relato.
Promete y cumple con creces. La evolución del personaje de Natasha se explora de manera notable, mostrándola no solo como superheroína, sino como una persona común y corriente.
Alexandre Aja maneja habilidosamente el suspenso y es capaz de crear momentos de miedo impactantes, sin embargo, el tema pudo haber explorado una mayor profundidad.
Lo mejor del filme surge cuando surge un problema entre las dos amigas, donde la sororidad es puesta a prueba y la historia se desplaza hacia un terreno más conocido en la filmografía de Almodóvar.