'Tenet' se destaca por su originalidad, ofreciendo una experiencia visual única. A pesar de la complejidad en la estructura de su historia y su estilo narrativo, sigue siendo una película de acción emocionante.
Crear un thriller es un reto cuando no hay suspenso. La acumulación de cadáveres resulta intrascendente y hay siempre alguien que nos expone lo que estamos presenciando.
El principal problema que tiene 'Aves de presa' es que lo que comienza con una actitud de rebeldía se convierte en un episodio más de lo habitual y predecible.
En menos de dos horas, se puede aprender y comprender profundamente la filosofía que se vive en el Barcelona. La premisa fundamental de Guardiola, que es el eje central del documental, es clara y única.
El director Julius Avery, conocido por 'Operación Overlord', ofrece una película de acción que, a pesar de no ser una mala opción, no resulta tan impactante como su trabajo anterior. No es necesariamente una urgencia en la cartelera.
Los momentos más dramáticos del relato están construidos con una intensa y devastadora fuerza por el director Fatih Akin. El realizador de 'Contra la pared' había tenido varios fracasos previos, pero aquí logra elevar significativamente su nivel.
La película se mantiene fiel al best seller, pero esto genera un problema debido a su ritmo lento. Sin embargo, no se puede negar que el elenco es bastante sólido.
Funciona como un gran éxito del director, atrapando con el tema de la apropiación de identidad. Los trucos de Polanski y su excepcional manejo de la intriga, la ambigüedad y el erotismo mantienen a "D’après une histoire vraie" como una obra atractiva.
Thriller psicológico de impresionante calidad. El director Schindel logra mantener la tensión al límite, llevándola más allá de lo que uno podría imaginar.
La película ofrece una buena dosis de acción, momentos sorprendentes y diálogos impactantes, cumpliendo con las expectativas del género. Definitivamente merece ser vista.
Cámara casi siempre en mano, lo que le da espontaneidad al relato, que no tiene absolutamente nada de improvisación, todo ello redunda en un trabajo magnífico de un lado y del otro de la cámara.
El guionista Paul Laverty ha creado un estilo narrativo que permite al público relacionarse rápidamente con los personajes. Al reconocer su esencia, los espectadores sienten una profunda conexión emocional con la historia que presenta Ken Loach.