Es posible que algunos critiquen las alegadas lecciones morales o momentos sentimentales de la obra. Sin embargo, pocos reconocerán su valiosa función educativa.
Una conmovedora comedia romántica que destaca por la profunda emotividad de su trama. Francella ofrece una actuación entrañable, mientras que Inés Estévez regresa con un desempeño excepcional que demuestra que nunca se fue.
Smirnoff presenta una parábola única y casi etérea, cuya esencia se revela en su desenlace. Este concepto es interpretado por Esteban Lamothe, Erica Rivas y un destacado elenco.
Martín Bossi demuestra su capacidad como actor dramático en esta comedia romántica, aunque la película presenta altibajos. La historia se vuelve más interesante cuando se distancia de la fórmula típica de Hollywood.
El público se siente cautivado por la carisma de los actores, la originalidad del guión y los diálogos, así como por la estética de los hermosos escenarios, vestuarios, coches y otros elementos. Esta combinación crea una experiencia visual y emocional muy atractiva.
Nada del otro mundo, pero bien hecha, bien actuada, con excelentes diálogos, criaturas pensadas cuidadosamente, desarrollo sutil, elementos para sonreir y reflexionar, y final más que atendible.
El film presenta, con un aire nostálgico, la conexión entre dos individuos mayores que se encuentran solos. Sin embargo, su ritmo es demasiado pausado y parece más una obra de teatro grabada que una película.
Una película que se presenta tan pura e vulnerable como su protagonista. El encantador capricho de Bonomo es algo trivial, pero precisamente por eso, logra conquistar al espectador.
Acá hay elementos que podrían explorarse en otra película. En conclusión, es probable que las adolescentes disfruten mucho de esta experiencia en el cine.