Smirnoff presenta una parábola única y casi etérea, cuya esencia se revela en su desenlace. Este concepto es interpretado por Esteban Lamothe, Erica Rivas y un destacado elenco.
Martín Bossi demuestra su capacidad como actor dramático en esta comedia romántica, aunque la película presenta altibajos. La historia se vuelve más interesante cuando se distancia de la fórmula típica de Hollywood.
El público se siente cautivado por la carisma de los actores, la originalidad del guión y los diálogos, así como por la estética de los hermosos escenarios, vestuarios, coches y otros elementos. Esta combinación crea una experiencia visual y emocional muy atractiva.
Nada del otro mundo, pero bien hecha, bien actuada, con excelentes diálogos, criaturas pensadas cuidadosamente, desarrollo sutil, elementos para sonreir y reflexionar, y final más que atendible.
El film presenta, con un aire nostálgico, la conexión entre dos individuos mayores que se encuentran solos. Sin embargo, su ritmo es demasiado pausado y parece más una obra de teatro grabada que una película.
Una película que se presenta tan pura e vulnerable como su protagonista. El encantador capricho de Bonomo es algo trivial, pero precisamente por eso, logra conquistar al espectador.
Acá hay elementos que podrían explorarse en otra película. En conclusión, es probable que las adolescentes disfruten mucho de esta experiencia en el cine.
El cuento presenta sus peculiaridades y trucos, pero logra mantener el interés en todo momento, invitando a debatir sobre su contenido y despertando el deseo de una segunda visualización para captar más detalles.
Gozoso thriller paraguayo, original, de ritmo y actores impecables, humor negro y final perfecto. Peliculón que irónicamente se estrena en una sola sala.
Aunque le faltaría un poco más de ese humor irónico que caracteriza a Claudia Piñeiro, la película destaca por su narrativa precisa, un interés sostenido y un elenco atractivo, liderado por Andrea Pietra y Jorge Marrale.
Regocijante intriga policial de estilo clásico, que brinda con equipos modernos, un singular homenaje al cine de los viejos, hermosos tiempos, y a los novelistas de aquel entonces, cuyo ingenio se mantiene fresco.
La trama se descompone en múltiples direcciones, creando situaciones cómicas. Se presenta de forma concisa y amena, un logro poco común en el cine nacional.