Un guión inteligente, un ritmo constante y, sin duda, un elenco que demuestra nuevamente su habilidad. Es una película de autor que logra conectar con audiencias diversas.
El film retrata a un hombre en constante tensión, en lugar de centrarse en un político corrupto. La actuación de Oliver Gourmet brilla en la película, aunque puede llevar a algunos a creer que se trata únicamente de una historia política.
Harlem irrumpe con fuerza en la pantalla, desplegando su potente comicidad al servicio de una narrativa repleta de matices. La película, inocente y casi naíf, ataca sin piedad a los ambiciosos.
Las secuencias cómicas son abundantes en esta película, que podría hacer sentir vergüenza incluso a Corín Tellado. Es ideal para quienes disfrutan de las historias románticas.
La película destaca por su contención, narrativa y sobriedad. Aunque exteriormente parece ser una historia de terror, se entrelazan otros géneros, enriqueciendo la experiencia con diversos atractivos.
Retorno al thriller de los años 70, destacando su ritmo constante y la excelente química entre los tres protagonistas. Sin embargo, el desenlace resulta predecible desde el inicio.
Una crítica poderosa a la corrupción entre las élites, combinada con un intenso thriller que, desafortunadamente, cae en algunos momentos en lo más bajo. Destacan las actuaciones de Portillo y la pareja quinqui formada por Andrés Herrera y Macarena Gómez.
Para los sociólogos que disfrutan del western, se presenta una atmósfera que oscila entre la calma y la brutalidad. Sin embargo, puede resultar un tanto excesivo el uso de planos ralentizados.
Nos sentimos abrumados por un personaje insípido y charlatán, que no progresaba en su desarrollo. Tal vez debería haberse enfocado en tener menos elementos en la historia y aprovecharlos de una mejor manera.
El comienzo es realmente esperanzador. Sin embargo, pronto se convierte en un espejismo en un desierto de creatividad, donde clichés visuales se mezclan con sustos tradicionales.
Calparsoro vuelve al género del thriller de acción con una película electrizante. Luis Tosar e Inma Cuesta destacan en un film que presenta una amplia gama de dilemas intrigantes.
Una inspirada y pudorosa Ángeles González-Sinde. La emoción aflora intensamente desde los recuerdos y los sentimientos. El doloroso paisaje del bosque se revela en toda su complejidad.
Marini se asegura de que Dani de la Torre cuente con una trama cautivadora que resaltar, además de sus indiscutibles habilidades técnicas y su excepcional sentido del ritmo.
Torras y Bacigalupo han optado por ambientar su relato en un lugar lleno de potencial, donde el Sueño Americano puede transformarse rápidamente en una pesadilla.
Una película que se inspira en diversas y reconocibles influencias, fusiona géneros variados, aborda problemas sociales y temáticas variadas, y no duda en aterrorizarnos.
Una historia que se fortalece y se vuelve más segura a medida que determina su propio camino, esquivando los clichés del guión y desarrollando una personalidad única e indomable.