Keaton exhibe un atletismo extraordinario y desenfadado. Sus gags y escenas acrobáticas están perfectamente enmarcadas y presentadas con máxima claridad e impacto cómico, lo que encaja de manera perfecta en una ambiciosa historia de acción épica.
El problema radica en que no permite disfrutar de esa rabia irracional que emerge en la carretera. Es una película violenta y convencional, similar a un coche sin conductor que no tiene dirección.
Elegante y profundamente extraña, 'Flux Gourmet' podría convertirse en un clásico de culto. Sin embargo, Strickland ha presentado una experiencia más impactante y auténtica en obras anteriores.
Es probable que el público objetivo esté familiarizado con un catálogo de películas más destacadas y entretenidas, lo que los dejará perplejos ante la decisión de Poehler de no optar por un enfoque similar.
Es una película magistral y compleja, llena de sutileza psicológica y peso moral. Presenta una narrativa rica en detalles e invita a la reflexión. Su profundidad temática se refleja en un retrato sombrío del estado de depresión nacional en Rumanía, lo que la convierte en una obra que deja una huella duradera.
Un drama psicológico que combina un humor negro con aplomo y serenidad. La actuación de Fabrice Luchini y Kristin Scott Thomas es excepcional y no se puede pedir más.
Las burdas y tediosas secuencias de acción, con su estética de videojuego, resultan ser una clara condena. No hay nada verdaderamente interesante o glamuroso en estos vampiros.
Una comedia de terror que intenta mezclar dos géneros, pero como suele ocurrir, uno prevalece sobre el otro. Es demasiado graciosa para generar miedo, pero no llega a ser lo suficientemente divertida.