La creatividad de Rowling sigue siendo fértil y los recién llegados Law y Depp están impresionantes. Sin embargo, esta secuela se siente abrumada por la cantidad de detalles que aporta a la franquicia.
Es asombroso el fenómeno de éxito en el que se ha convertido tanto en los libros como en la pantalla, pero me pregunto si realmente es algo más que eso.
No logra cobrar vida en ningún momento, y las interacciones entre los personajes no resultan creíbles; la película sufre una falta de dinamismo, como si estuviera sumergida en un tanque de agua, donde las esposas permanecen cerradas.
El remake con Scarlett Johansson pierde el misterio y no logra capturar el alma del clásico anime japonés. Aunque es entretenido, se siente como una versión occidentalizada que no logra igualar la esencia del original.
Es un nuevo apasionante drama de Rumania, que representa la evolución del cine en este país, presentando fragmentos de la vida cotidiana con una caracterización que utiliza primeros planos impactantes y sin concesiones.
Aunque se presenta una idea interesante, hay un toque artificial en su desarrollo. Si bien me gustó, sentí que faltaba algo de pasión, rabia o confrontación.
Un poco pretenciosa, pero logra evitar caer en el emo-sentimentalismo gracias a un humor irreverente y a una imagen final ingeniosamente autoconsciente.
Una de las películas más entretenidas que he visto últimamente. Funciona bien y esto se debe en parte a un guion culto con ideas visuales inteligentes.
Para quienes, al igual que yo, están distantes pero apoyan la causa, esta película se presenta como una historia familiar bien elaborada, optimista y repleta de buen humor.
El oligarca ruso amante de los safaris, interpretado por Crowe, es el único aspecto destacable. Kraven resulta ser un personaje insulso en una película que carece de impacto, evidenciando que el renacer del cine de superhéroes aún está muy distante.