'Django' ofrece un disfrute intenso y embriagador que Tarantino aún logra evocar en sus obras. Es tan perturbadora, inaceptable y a la vez placentera como un cigarrillo prohibido.
Como ensayo sobre la sexualidad es vulgar y pretenciosa, pero si se ve como una fábula extravagante, alucinatoria y cómica sobre el matrimonio, es creíble y entretenida.
'Unbreakable' es una película que, a pesar de sus imperfecciones y ciertos momentos largos, deja una huella duradera en la mente del espectador. Sin esos rasgos únicos y peculiaridades, carecería de la esencia que la define.
'Corazones de acero' es una película de acción efectiva y enérgica, con un ritmo sólido, pero que no logra destacar más allá de ser simplemente entretenida.
Cautivadora y seductora, tal vez incluso en contra de sus propias limitaciones, esta película se ha convertido en un elemento esencial en la Historia del cine.
El extraño y mordaz drama de Pablo Larraín presenta la desafiante batalla de Callas cuando comienza a perder su voz, mientras su estatus de estrella sigue intacto.
En su tiempo, esta neo-Cenicienta brindó un placer culpable, aunque en las últimas dos décadas, tanto el deleite como el sentido de culpa han disminuido.
Un largometraje encantado que se presenta como una obra de arte. Los dibujos son hermosos y están maravillosamente elaborados. Es un viaje de fantasía repleto de personajes diseñados con ternura y astucia.