Aunque se presenta una idea interesante, hay un toque artificial en su desarrollo. Si bien me gustó, sentí que faltaba algo de pasión, rabia o confrontación.
Es asombroso el fenómeno de éxito en el que se ha convertido tanto en los libros como en la pantalla, pero me pregunto si realmente es algo más que eso.
No logra cobrar vida en ningún momento, y las interacciones entre los personajes no resultan creíbles; la película sufre una falta de dinamismo, como si estuviera sumergida en un tanque de agua, donde las esposas permanecen cerradas.
Al igual que la primera película, es un espectáculo cósmico irónico en la tradición del 'Flash Gordon' de Mike Hodges, con algunas bromas simpáticas, grandes cameos y Chris Hemsworth.
Snipes brilla como un carismático héroe de acción en esta emocionante película que precede al MCU de Marvel. Ofrece momentos sorprendentes y se presenta como una cautivadora mezcla de entretenimiento y terror macabro.
La misión a Marte se vuelve excesivamente sentimental, resultando en un tributo que carece de originalidad y termina por ser tedioso en su representación de la profesionalidad de los astronautas.
Una experiencia fascinante. El enfoque sutil de la película actúa como una ventaja, ya sea por accidente o por elección, conectándola más íntimamente con la realidad.
Frustrantemente, la película nos cuenta poco sobre el crimen en sí y el desenlace es un poco poco poco convincente. El sabor a sudor y miedo es, sin embargo, suficientemente real.