Lamentablemente, este no es un reinicio atractivo de una de las mejores franquicias cinematográficas británicas. A pesar de esto, todos los personajes tienen sus contrapartes bien definidas.
Una película donde la directora Nora Ephron muestra su magistral estilo, ingenio y sentido común, aunque difunde la inquietante idea de que un viudo es una magnífica opción romántica.
No se logra acceder a los pensamientos más profundos del protagonista, lo que hace que el romance y su trágico desenlace carezcan de la intensidad que posee la impresionante estética visual.
Cautivadora y seductora, tal vez incluso en contra de sus propias limitaciones, esta película se ha convertido en un elemento esencial en la Historia del cine.
Profundamente misteriosa y perturbadora, una obra maestra para-surrealista cuyo escenario de pesadilla parece haber sido absorbido por Buñuel y Antonioni y transmitido por Greenaway.
El extraño y mordaz drama de Pablo Larraín presenta la desafiante batalla de Callas cuando comienza a perder su voz, mientras su estatus de estrella sigue intacto.
Esta trecuela resulta ser una opción bastante aceptable para disfrutar durante las vacaciones y siempre logra mantener el entretenimiento, aunque la cantidad de chistes ha disminuido.