La interpretación única y cautivadora de Mark Rylance es fundamental para la película, que se presenta como un tributo emocional a Spielberg y un espléndido cierre para la carrera de Melissa Mathison.
La criatura no logra causar un gran temor y, aunque la película mantiene un aire intrigante, le falta la esencia cruda y desenfrenada que caracterizaba a las antiguas cintas de monstruos.
Un remake que resulta excesivamente tedioso y carece de un motivo sólido para ser creado. No logra replicar las impactantes escenas de acción que hicieron destacar a la película original.
Es un tierno drama que rebosa energía. Me sentí completamente atrapado por la fluidez de la narrativa y las impresionantes actuaciones de Ryan Gosling y Emma Stone, quienes brillan en sus papeles.
Todo es bastante aceptable y puede entretener a los más pequeños durante la Navidad, aunque es evidente que se requería un contenido humorístico más destacado.