Podría haber sido un thriller típico, pero Egoyan desafía la paciencia del espectador y menoscaba su inteligencia con un drama que resulta ser completamente ilógico.
Un documental que carece de profundidad y resulta poco inteligente. La ejecución es torpe y no aporta humor, dejándonos con una sensación de incomodidad.
La película logra equilibrar momentos de humor y diversión que ofrecen un alivio ante la tensión, a la vez que sugiere que hay más sorpresas por descubrir.
La propuesta es interesante y cuenta con momentos memorables y actuaciones destacadas, sin embargo, su enfoque caótico y desordenado impide que la historia logre un impacto significativo.
La película presenta visiones sorprendentes y surrealistas de los diversos superhéroes de DC. Sin embargo, carece de propuestas innovadoras y no ofrece un enfoque dramático renovado.
Pocas películas consiguen provocar miedo y emoción de forma simultánea. Al igual que el rayo de luz emitido por un faro, esta cinta es tanto peligrosa como fascinante.