La película inicia con una buena dosis de solidez y energía en su primer acto; sin embargo, su atractivo se desvanece rápidamente, ya que carece de la ambición y el humor necesarios a lo largo de la trama.
Las secuencias de acción son monótonas y desprovistas de energía. Los personajes no logran transmitir emociones y sus actuaciones resultan poco efectivas.
Moe Dunford destaca en este sólido drama sobre el tráfico de drogas en Belfast, que a pesar de sus imperfecciones, exhibe una gran cantidad de arte y energía.
Qualley logra expresar de manera efectiva la necesidad, el alcoholismo y el autorreproche, aunque su actuación, al igual que la de Alwyn, tiende en ocasiones a ser un tanto insensible. Es una película que invita a la reflexión.
Otra nueva película filmada con una dinámica energía digital. Es posible que gran parte de su presupuesto se haya destinado a los salarios de las estrellas que, con su prestigio, la han llevado a la gran pantalla.
A pesar de su interesante premisa, la película no logra dejar una huella significativa, resultando insatisfactoria en su papel como thriller psicológico y como comedia filosófica.
Nanjiani y Rae tienen una buena conexión en pantalla. 'The Lovebirds' se presenta como una comedia ligera que logra entretener con su humor y situaciones divertidas.