Es como un fragmento inacabado e intrigante, aunque genera frustración. La película resulta difícil de seguir, creando una sensación claustrofóbica a la vez que sugiere una apertura o una falta de conclusión, lo que deja a la audiencia cuestionándose.
La película comienza de manera extravagante, pero pronto se transforma en algo más ordinario, lo que provoca un cambio que se siente anticlimático y frustrante.
Con esta entretenida y habilidosa comedia, Apatow ha encontrado un nuevo registro para sus habituales historias de angustia y desilusión. Es muy graciosa.
Joanna Scanlan brinda su interpretación más destacada hasta la fecha. La obra captura la angustia de una tragedia familiar y presenta una tensión que recuerda a los thrillers de Hitchcock.
En su pura repelencia mal calculada, sus malas actuaciones y su cursilería estrafalaria, irritante y pasivo-agresiva, esta terrible película difícilmente podría ser más desagradable.