'Colette' es uno de los papeles más memorables de Keira Knightley. Logra conectar su historia con la época, mientras explora sus romances con otras mujeres.
Redmayne ofrece la mejor actuación de su carrera hasta la fecha, reencontrándose con Tom Hooper, que regresa a un estilo preciosista y centrado en lo interior. Es una obra que promete ser el fenómeno de arte y ensayo más comentado del año.
Perfecta comedia de costumbres, esta espléndida sátira no solo se beneficia de ser inédita en pantalla, sino también del talento del director Giannoli para encontrar el tono adecuado con un material tan delicado.
Siendo fiel al carácter discreto de Eastwood, 'J. Edgar' ofrece un tratamiento respetuoso a un tema potencialmente escandaloso, pero un enfoque algo más atrevido a lo Oliver Stone podría haber conseguido una película más viva.
El creador y guionista Julian Fellowes se centra en cerrar las tramas, ofreciendo esta vez una narrativa más convincente que una simple visita real. Fellowes nos brinda un cálido abrazo colectivo.
Un retrato relativamente accesible pero demasiado simplificado de un periodo horripilante. Se ve reforzado por la química que hay entre Ganz y Simon Morzé.
Una epopeya histórica que se centra en el genocidio ucraniano - o la hambruna soviética de Ucrania en los años 30 - se empantana en un romance fallido.
Greenaway ha creaado un biopic anti-convencional, extravagante y delirantemente profano, que podría necesitar que pasasen décadas para ser debidamente apreciado.
Se sitúa en el ámbito de los primeros trabajos de Miyazaki, lo que es a la vez reconfortante y ligeramente decepcionante. No ha hecho nada que empañe su filmografía. Tampoco la ha ampliado como lo hizo 'Spirited Away'.
Pese a su gran fortaleza técnica, da la impresión de ser una obra fraudulenta, incluso absurda en algunos momentos. Sin embargo, destaca por las sobresalientes interpretaciones de Biscayart y Eidinger.
Apenas un minuto de la película se siente 'realista', pero eso es irrelevante. Liang está tan inmersa en su desbordante sensibilidad que no podrás evitar aferrarte al sillón y sonreír durante la mayor parte del recorrido.
Malick regresa en plena forma con su mejor película desde 'The Tree of Life', planteando complejas cuestiones sobre la fe personal en un mundo que se ha ido al garete. Una obra de gran relevancia.