Beatty es un cuarto de siglo mayor de lo que era Hughes en 1958 y aunque es un placer verlo actuar de nuevo, su versión del personaje resulta más patética que magnética.
Un pasatiempo fascinante y agradable, para toda la familia. A los más jóvenes les puede resultar terriblemente anticuada, y tendrán razón; sin embargo, Spielberg sería el primero en admitir que su intención era crear algo clásico.
Un rígido thriller histórico que dramatiza los obstáculos a los que el tenaz fiscal general del estado Bauer se enfrentó en su persecución de los arquitectos de Auschwitz mientras el gobierno alemán de posguerra todavía estaba infestado con los mismos políticos que habían estado bajo el poder de Hitler.
Parte thriller de asesino en serie y parte propaganda soviética de la vieja escuela, 'Child 44' es como una curiosa reliquia de la antigua mentalidad de la Guerra Fría.
'The Nut Job' se queda corta en comparación con una película como 'Ratatouille', que, a pesar de sus menos adorables roedores, se ganó al público con un doblaje atractivo y un buen guión.
Al igual que Quentin Tarantino, Snyder no se disculpa por sus influencias; cuanto más cutres, mejor. Sin embargo, está considerablemente menos capacitado en el arte del pastiche.
Es 'El padrino' de las películas de moteros. Contribuye en gran medida a humanizar a figuras que durante mucho tiempo han sido mal representadas en el cine, al tiempo que ofrece al público un acceso privilegiado a este mundo.
Una historia inspiradora aunque simplificada. El mensaje de empoderamiento femenino llega alto y claro en 'Call Jane', especialmente en la interpretación de Banks.
[Hudson] luce y suena genial en el papel, pero este biopic, excesivamente respetuoso, evita revelar los traumas que le dieron forma a la leyenda del soul.
Ambiciosa pero irregular. Es demasiado larga y errática, aunque sorprende con su visión contemporánea del clásico tema de 'la avaricia rompe el saco', inspirado en 'The Treasure of the Sierra Madre'.
Una obra madura de metaficción meticulosamente elaborada que resuena con varios de los elementos distintivos del director. Abandona el melodrama en favor de una búsqueda más sutil y genuina.
Seamos sinceros: no sabemos qué llevó a Reginald Dwight a convertirse en Elton John, pero probablemente fue más complejo que la falta de abrazos paternos que el filme insinúa.
Es como 'Driving Miss Daisy' pero al revés. Rara vez tenemos ocasión de ver a Mortensen en papeles cómicos, pero este personaje parece hecho a su medida. Ali está maravilloso.
Un cine que aborda el empoderamiento en su versión más popular, y uno sólo desea que la película hubiese existido en el momento que está ambientada, aunque vistas las tensiones raciales y el doble rasero con los géneros quizá no hayamos llegado tan lejos.