Un Guy Ritchie inusualmente moderado nos sirve un sólido entretenimiento con un toque elegante, pero unos protagonistas sosos y sin química hacen de esta hábil adaptación de la serie de TV de los 60 algo olvidable.
Si bien es alentador ver a un tema tratado con la misma grandiosidad que las invasiones alienígenas, el público se merece más que esta problemática colección de estereotipos que carece de la fuerza de los recientes títulos similares como 'Selma' o 'Milk'.
Amini sobresale a la hora de mostrar las sutiles y tácitas tensiones entre los personajes, eligiendo un arriesgado ejemplo de lo que es estar en la cuerda floja con el que hace su debut como director y orquestándolo con aplomo.
Una película que aborda temas de clase y raza, dolor y resentimiento, así como oportunidades y derechos. Es una rara excepción a la frecuente queja de que 'ya no se hacen películas como antes'.
Un Ben Affleck mejor que nunca interpreta al tío que todo niño de 9 años querría. Una historia personal que, en términos generales, resulta atractiva y solo un poco sentimental.
En la tradición de 'Hunger', su debut de 2008, McQueen entrega otra emocionante historia de resistencia. En sus manos, el juicio de los Nueve de Mangrove ofrece otro ángulo del mismo tema.
Es una historia cautivadora sobre el empoderamiento negro así como un comentario electrizante sobre los problemas de la representación de los afroamericanos en más de un siglo de cine.
Jenkins ofrece una visión idealista y colorida de la novela. Una obra de realismo social que se eleva a alturas poéticas gracias a la increíble belleza de su voz y al humanismo de su espíritu.
No es fácil convertir este tipo de detalles en un entretenimiento cautivador y aun así Metz en gran parte lo consigue, a través de una mezcla de energía pura (...) y un guion oblicuo.
La química entre los personajes es palpable. McGuigan nos ofrece un verdadero regalo en la primera parte de la película, humanizando a una figura que muchos solo han visto de manera superficial.
Incluso a sus 80 años, Scott se mantiene como uno de los directores más jóvenes y hábiles en activo. Plummer es fácilmente lo mejor de una película que está técnicamente conseguida.
El resultado es conocido por todos, pero la historia de fondo se muestra tremendamente entretenida. La chispa romántica entre los dos personajes parece real.