Aunque cuesta acostumbrarse a su sentido del humor, la auténtica lectura entre líneas de esta sátira, más extraña que la ficción, acaba siendo su mejor baza.
Un virtuoso festín de tiroteos indiscriminados. Esta película de acción, casi cómicamente excesiva, mezcla el irreverente descaro de 'Reservoir Dogs' de Tarantino con el espíritu despiadado de la serie B de los 70.
Tensa y menos autocomplaciente de lo que parece, la inesperadamente cómica tercera película de Ben Affleck tiene los elementos esenciales para encantar al público adulto.
Su relación con la ética médica contemporánea invita al debate y demuestra que Romanek tiene algo que decir más allá de sacarle las lágrimas al espectador.
Affleck convierte la historia de Nike y Jordan en la 'Jerry Maguire' de esta generación. Contratar a Viola Davis fue la decisión más inteligente del director; su fuerza nos inspira y conmueve profundamente.
Hazte un favor a ti mismo y contempla esta oda de Sam Mendes al cine en la gran pantalla. En una era en la que el contenido es el rey, el director todavía cree en las películas emocionantes. 'Empire of Light' es la prueba.
Sus dinámicas de gato y ratón no son tan satisfactorias, ni de lejos, con sus escenas de acción, que Lee y su equipo resuelven con considerable habilidad.
La belleza del guion de Zach Baylin radica en que ningún detalle puede considerarse un cliché, ya que todo lo que se presenta es original y nunca antes visto.
Es una película sutil, tan sutil que hay momentos en los que la audiencia no entenderá las intenciones de Steel. Aun así, está grabada por el mismo director de fotografía de 'Judy' y coge fuerza gracias a Levine.
Aunque lo del aprendizaje del idioma es impresionante, Vikander flaquea en otros aspectos importantes, es como el vacío que hay en el centro de esta interesante adaptación.