Con la dosis justa de magia y sin quedarse corta de sentimientos, esta inspiradora fábula parental del escritor-director Peter Hedges es como el reverso de 'Mary Poppins'.
Francamente, le sobran unos 40 minutos. Mikhanovsky construye un ambiente que combina caridad y caos, pero no logra explicar claramente la razón de nuestra presencia en él.
Nada parece inventado o artificial, aunque eso más bien es una debilidad, ya que la película presenta una historia creíble a la que le falta imaginación.
Invita a los espectadores a entrar en el mundo insular del Nueva York jasídico a través de un personaje que no se olvidará durante un tiempo, encarnado de forma memorable por el debutante Menashe Lustig.
Mantiene lo que ha sido su punto fuerte desde la primera entrega: un diseño artístico con texturas de piel flocadas y un diseño de producción de gran calidad.
El desenlace de la película resulta muy satisfactorio. Sin embargo, el desarrollo previo parece carecer de originalidad y se siente un tanto superficial.
Con una Maléfica que ya no es la villana de su propio cuento, está secuela mal titulada reduce al personaje a una elegante figurita en un plagio hortera de 'Game of Thrones'.
Ofrece muy poco más allá del impresionante diseño que vemos en su superficie. Ojalá toda la creatividad que exhibe hubiera estado al servicio de una narrativa más elegante y no de un argumento bélico sin sentido.
Una película sencilla pero única, tan cuidadosamente elaborada y sugerente como los títulos anteriores del estudio. Es una prueba sorprendente de una sensibilidad original.
Hubo un tiempo en el que rodar porno era la manera más rápida de sabotearse. Pero en este fracturado cuento de hadas, bien podría ser un camino a la redención.
Una historia de redención repleta de estrellas que da la impresión de ser demasiado calculada como para ser verdad. No ofrece muchas sorpresas: parece ser más bien un proyecto vanidoso de Timberlake.
Una propuesta enrevesada y un tanto desorganizada. Aunque Debicki ya ha dejado huella en papeles secundarios en películas relevantes, esta es sin duda su actuación más impactante hasta ahora.
La joven actriz Thomasin Harcourt McKenzie brilla en cada escena. Foster, como actor, tiene una energía tan intensa que logra dominar la pantalla desde el comienzo.