Un divertido homenaje a las comedias de acción de los 80. Le da a los fans lo que quieren, y además, funciona la mayor parte del tiempo como un emocionante entretenimiento.
'The Night Before' fue, claramente, incluso más divertida de hacer que de ver. Aun así, quedan muchas risas para el público y la naturaleza agresivamente aleatoria del guion consigue algunos momentos cómicos genuinamente creativos.
Sátira social, melodramático drama familiar y un montón de música bailonga de los 80 intentan coexistir en el mismo espacio. Ver esta película es como comer un helado de chocolate caliente y una lasaña en bocados alternativos.
Es excesivamente larga y demasiado intensa para los niños pequeños y está llena de diálogos y giros de trama demasiado juveniles para impresionar al público adulto.
Matthews está a la altura de sus experimentados coprotagonistas, y su explicación, mitad hablando/mitad cantando, de su pasado criminal es la mejor escena de la película.