Creo firmemente en el talento de Paul Thomas Anderson. 'The Master' es una obra feroz y sorprendentemente divertida; se destaca como la mejor película del año y se posiciona como un nuevo clásico americano.
Los dramas de adicciones son tan comunes como los reality shows y muchas veces están al mismo nivel. 'Smashed' se une al bando de los ganadores, gracias sobre todo a una imprescindible e inolvidable interpretación de Mary Elizabeth Winstead.
Se salva de caer en el melodrama gracias a las interpretaciones llenas de energía de un Pine vulnerable y de una destacada Banks. Estamos viendo a personas como nosotros.
La directora desperdicia el potencial del reparto, el guion carece de autenticidad y la dirección parece depender de clichés como si fueran innovadores.
Una historia de amor excepcionalmente hipnótica y cautivadora. No puedes apartar la vista de estos actores, ya que Cage y Shue ofrecen algo más visceral e inmediato: un llanto desde el corazón.
Una historia de amor sorprendentemente apasionante. Incluso cuando la película amenaza con convertirse en algo hollywoodiense, Ryan y Garcia transmiten una emotividad remarcable.
Danny Boyle sacude cada fotograma de '127 Hours' con una adrenalina cinematográfica que desafía la aburrida sobriedad del docudrama. James Franco ofrece una interpretación natural y sutil, sin duda la mejor de su carrera.
Merece el Óscar a Mejor Película de Habla no Inglesa. 'A Separation' es una obra que se convierte en un referente. Resulta ineludible, permanecerá en tu mente.
Puede no jugar en la misma liga que clásicos de Pixar como 'WALL-E', 'Up', 'Finding Nemo', 'The Incredibles' y la tetralogía de 'Toy Story', pero la frescura cómica y visual de este himno sincero a la aceptación de la diversidad es innegable. Es puro encanto.