Boorman captura el aspecto y la sensación de un país bajo asedio y dirige escenas de mucha tensión. Aun así, el suspense es un mal sustituto de adentrarse en el alma de un país.
No volverás a ver a Newman y Woodward en la pantalla sin pensar en este trabajo único e inolvidable. Es una de las mejores y más conmovedoras cartas de amor cinematográfico que verás jamás.
Una historia de amor con humor y desamor. Dinklage se presenta como el 'Cyrano' cinematográfico definitivo, haciendo que sientas su dolor y te identifiques con él.
Visualmente es impresionante gracias a los efectos especiales. Sin embargo, se ve afectada repetidamente por el intento de añadir más elementos a una historia que ya era sólida por sí misma.
No pude apartar los ojos de 'I'm Still Here'. La provocadora y postmoderna visión de Affleck, con un Joaquin Phoenix que oscila entre lo humorístico y lo serio, representa el descenso más sorprendente al oscuro corazón de nuestra cultura de "reality" desde que Sacha Baron Cohen creó a Borat.
El film, dirigido mecánicamente por Saul Dibb, subraya todo posible paralelismo que se puede encontrar entre Georgiana y la Princesa Diana. Es Knightley la que consigue que 'The Duchess' consiga tratamiento real.
Ryan, quien resulta ser una elección inapropiada para el papel, intenta dar vida a su personaje con un acento de Detroit y un guión que carece de dirección y coherencia. Su esfuerzo se siente insuficiente en medio de una trama que no logra captar el interés del espectador.