Muestra al director en su mejor y peor momento. Establece una provocación que no sabe desarrollar ni sostener. Al finalizar 'Old', uno se pregunta cómo una premisa tan brillante pudo resultar en una decepcionante película.
'Those Who Wish Me Dead' cumple su función como película de acción; sin embargo, quienes busquen una trama más profunda y significativa deberán buscar en otra parte.
Un drama de lucha anticuado y directo que deriva en la sensiblería. Gran parte de ello, aunque no el conjunto, lo redime la virtuosa interpretación de Gyllenhaal.
Tomando como referencias películas como 'Gremlins' o 'The Goonies', este espectáculo mágico resulta ser una experiencia llena de sustos y momentos simpáticos.
Es un placer ver a la encantadora Drew Barrymore en plena forma de nuevo. En este momento, ella se aproxima a ser el brillo más radiante que puedes encontrar en la cartelera.
Todo resulta tan ruidoso, absurdo, violento, sexista, racista, misógino y homófobo que el productor Jerry Bruckheimer y el director Michael Bay podrían sentirse inclinados a vomitar frente a la pantalla.
Sus fallos no perjudican a lo que es una historia de detectives rabiosamente entretenida, emocionante y provocadora, sobre los crímenes de la cultura corporativa.
Entretenimiento vacío. Si reflexionas sobre por qué invertiste dos horas en ella, pierde su atractivo. Presenta una mediocridad elaborada por especialistas. No se trata de una película, sino de una mera máquina.