Una comedia brillante que te hace reír sin parar. Al inicio, nos divertimos con los payasos que aparecen, pero al final —y esto es lo sorprendente— terminamos riéndonos de nosotros mismos.
No te sientas intimidado, deja que sus retos morales se adentren en tu cabeza y corazón. No necesitarás un grado en cine para darte cuenta de que Schrader es un cineasta de talla mundial cuya obra es tan lúdica como profunda.
Un nuevo clásico del cine criminal americano de Martin Scorsese, donde su talento esplandece de manera excepcional. La película te atrapa y no te suelta, manteniéndote pegado a la butaca.
La importancia que se da a la huida es abrumadora. El personaje posee grandes aspiraciones, pero finalmente sucumbe ante la presión que estas le generan.
Los giros se vuelven cada vez más complejos, conduciendo a un clímax emocionante. Sin embargo, el camino para llegar a ese punto, que debería ser disfrutable, se transforma en una experiencia tediosa.
Un 'Harry' en su máxima expresión, resplandeciente en lo visual y conmovedor en su trama. Dejarse llevar por la fascinante historia de 'Príncipe mestizo' es lo que confiere a la película su inquietante influencia.