Los magos han estado sacando conejos de las chisteras durante siglos. A pesar de su habilidad, no logran crear un guion aceptable. Carrey parece estar actuando en una película completamente diferente.
No es tanto el gore lo que interesa a Nakata mientras la reportera investiga, sino la amenaza sutil que hace que pases la noche en vela y con sudores fríos.
Egoyan requiere un poco de paciencia, pero una vez que te sumerges en su universo, resulta cautivador. Esta película es, sin duda, su obra más impresionante y atractiva hasta ahora.
Una exuberante celebración de la palabra impresa. Esta joya de película, intrincada e ingeniosamente creativa, cautivará a los admiradores de Anderson. Sus críticos habituales, como es costumbre, mostrarán su desdén.
Este fiasco con aroma floral tiene tan poca vida que apenas puedes sentir su pulso. ¿Para quién se hizo 'Tulip Fever'? ¿Para frikis de las flores? ¿Para masocas cinematográficos?
La verdadera historia de los LaMarca ha quedado distorsionada en esta adaptación televisiva. Las actuaciones, sorprendentemente, no logran aportar nada positivo al relato.
Los puristas podrían argumentar que Fiennes y el guionista John Logan han comprimido la segunda obra más extensa de Shakespeare en un intenso metraje de dos horas, pero la fuerza de la obra es innegable.
Lo que los creadores no han logrado entender es que la narrativa escrita no siempre se traduce adecuadamente en una experiencia visual, la cual debe ser vibrante y llena de emociones.
Un thriller que transmite ideas sin olvidar asaltar tu sistema nervioso. Este pequeño film tiene lo necesario para cerrar el verano con un resultado deslumbrante y distinguido.