Tierna fábula pop que significa la revelación de Erwan Le Duc. Su estilo vitalista y fresco se consolida en esta nueva comedia que nunca deja de conmovernos.
He aquí una deliciosa miniatura, muy consciente de sus limitaciones, entre las que se desenvuelve con sabiduría oriental, como si a la realizadora se le hubiese pegado de sus viajes a Japón.