Un drama de época magistralmente producido, repleto de vistosos trajes y una cinematografía envolvente. Sin embargo, su atractivo visual parece opacar, por el momento, la fuerza de su relato.
En medio de sus exageraciones y efectos visuales deficientes, lucha por escapar del foso en el que se ha hundido desde el comienzo. Es un filme que se siente constantemente perezoso y frecuentemente resulta poco placentero.
El inicio de esta serie coreana es algo confuso y la conexión entre los personajes principales es escasa, lo que la convierte en una experiencia poco interesante.