Esta sátira empapada de sangre solo logra un éxito parcial. 'Swarm' carece de cohesión y se desliza inquietamente entre el terror voyeurista y la comedia negra.
Este remake de la película satírica sobre adolescentes de 1999, que cuenta con las actuaciones de Sarah Michelle Gellar y Ryan Phillippe, resulta ser un intento fallido que provoca vergüenza ajena. Ni siquiera se puede disfrutar de ella con desprecio.
La serie peca al mezclar el interesante archivo y las entrevistas con una reconstrucción dramática que carece de coherencia. Una historia tan cautivadora no requiere de adornos innecesarios.