Está tan bien realizada que me atrapa a pesar de mi aversión a las películas repetitivas del género deportivo que, en esencia, narran la misma historia.
Colin Firth ofrece una actuación brillante, mientras que Jude Law brilla con su intensa interpretación de Thomas Wolfe, un personaje salvaje, trágico e impredecible. Su trabajo es uno de los mayores logros de su carrera.
Gene Hackman y Al Pacino son actores excepcionales que logran que incluso los diálogos más simples cobren vida. Sin embargo, su interpretación resulta demasiado sofisticada para esta película.
El subgénero de terror de 'casas encantadas' se ha utilizado hasta la saciedad, pero esta película tiene algunos momentos de escalofrío genuinos. Su premisa es muy agresiva.
Hall utiliza varias formas naturales, aunque poco creíbles, para extender la duración. Sin embargo, las conversaciones no tienen un hilo conductor claro y, en gran parte, son intimistas sin una justificación aparente.
Un thriller de estilo ochentero que resulta más emocionante y mejor estructurado que muchos otros. Wingard tiene un talento especial para enmarcar cada escena de tal forma que logra transmitir una sensación escalofriante.
Otra irrelevante parodia de Noah Baumbach sobre la supuesta gente 'normal' que intenta funcionar en una sociedad fragmentada que cambia demasiado rápido como para adaptarse a ella.
Una nadería aburrida y pretenciosa de David Gordon Green, con Al Pacino en otro de sus recientes tropiezos que no consiguen elevar el estatus de su decadente estrella.
En los anales de los fiascos de 2014, merece un lugar especial esta pérdida de 95 minutos, conocida como 'Reach Me'. Su débil argumento y personajes insípidos hacen que sea una película difícil de recomendar.