No sé qué decir sobre este deprimente cubo lleno de bazofia nauseabunda llamado 'Asfixia' salvo advertirte que si te gastas el dinero en verla, mereces hacer exactamente lo que su título implica.
Sin conflicto emocional ni revelaciones en los personajes, y con interpretaciones minimalistas y una dirección episódica, la película se siente tan plana como las camas de motel de Bill Murray.
No es exactamente un fracaso total, pero no es nada memorable. Es un sardónico ejercicio de cinismo que gustará, en su mayor parte, a los mismos pedantes pretenciosos de los que se burla.
Una parodia vaga de las comedias románticas, 'They Came Together' resulta tan entretenida como una prótesis de rodilla y tan innovadora, ingeniosa e inteligente como un monólogo de un titiritero.
'Odd Thomas' presenta persecuciones a alta velocidad, explosiones y varios efectos especiales, sin embargo, ninguno de ellos logra destacar lo suficiente como para rescatar a la película de la mediocridad.
La película más estúpida del año. Jennifer Lopez no muestra su talento actoral, y los responsables del guion presentan una historia absurda y mal escrita.
Zachary Spicer destaca en 'The Good Catholic', una obra modesta, elegante y bien elaborada. Aunque se trata de una producción pequeña en todos sus aspectos, resulta cautivadora.
Investiga una galería de manías, fetiches, excitaciones extrañas y represiones sexuales reprimidas. Los resultados son tristes y, a menudo, divertidísimos.
Los personajes están meticulosamente elaborados, los diálogos son incisivos y la excelente actuación principal de Cate Blanchett son elementos que hacen de esta película la más destacada del verano de 2013 y una de las obras más memorables de Woody Allen.
Una película que se siente lenta y repetitiva, con momentos dispersos y actuaciones que tienden a la sobreactuación. No hay nada intrínsecamente malo en la sobrevalorada Jennifer Lawrence, pero unas serias lecciones de interpretación podrían marcar la diferencia.
Tras tantas películas infernales de apocalipsis, 'Seeking a Friend for the End of the World' es inteligente, majestuosa y emocionalmente satisfactoria.
¡La mejor película de Truffaut en años! Hay un sorprendente conjunto de detalladas interpretaciones que hacen que la película se convierta en mil piezas de disfrute.