Francamente, no tiene buen aspecto. Es una obra extrañamente estática y poco atractiva, un fracaso estilístico. Sin embargo, eso no quiere decir que la película no sea cautivadora.
Tiene una pegada honesta que excusa muchas de sus cualidades más sentimentaloides. Sólidamente interpretada por Emma Stone, King logra aportar humor e intensidad, así como calidez y dureza.
Es entretenida, pero imperfecta. La película no solo evoca la estética de los años 80, sino que también parece haber sido producida en esa época, lo que se refleja en su honesta pero poco cautivadora presentación.
Es estimulante de manera lasciva, una película snuff sobre la muerte del orden, sobre la podredumbre del ethos gobernante. Pero analizada con calma puede que también sea una propaganda irresponsable para los hombres que trata como anomalías.
Atrevida y necesaria. Es una serie honesta y exhaustiva que no desperdicia su tiempo ni su oportunidad. Los cuatro episodios que he visto son consistentemente entretenidos.
Es una película interesante, aunque depende demasiado de sus localizaciones y presenta elementos predecibles. Si su objetivo era ser algo más profundo, definitivamente no lo logra; aunque visualmente es atractiva, carece de significado.
Loch Henry cuenta con una agradable vena malvada, que salpica por su oscuridad de forma tenue pero acogedora, evocando el impacto envolvente del apogeo de 'Black Mirror'.